Aunque hoy la relación entre Victoria Ruffo y Eugenio Derbez parece mucho más tranquila gracias al vínculo que ambos mantienen con José Eduardo, la actriz confesó que hubo una época en la que la tensión entre ellos era tan grande que llegó a vivir momentos de auténtica angustia.

Durante un encuentro con la prensa, Ruffo recordó el proceso legal que enfrentó con el comediante tras su separación para establecer la manutención de su hijo. La actriz reconoció que el acuerdo al que finalmente llegaron estuvo muy lejos de lo que esperaba, pues el apoyo económico fijado por las autoridades resultó menor al que ella consideraba justo.

Sin embargo, dejó claro que su mayor preocupación nunca fue el dinero. Según explicó, lo que realmente deseaba era que José Eduardo pudiera crecer con una relación cercana a su padre y que éste estuviera presente en los momentos importantes de su infancia.

Uno de los recuerdos que más la marcó ocurrió cuando José Eduardo era apenas un niño. Victoria relató que un día acudió a recogerlo a la escuela y descubrió que ya no estaba. Como Eugenio llevaba tiempo sin convivir con él y nadie le había avisado que pasaría por el pequeño, confesó que por un instante pensó que se lo había llevado sin su consentimiento, una situación que le provocó un enorme temor hasta que logró saber lo que realmente había sucedido.

Las declaraciones vuelven a poner sobre la mesa uno de los episodios más conocidos de la historia entre ambos artistas, quienes durante años ofrecieron versiones diferentes sobre la convivencia de José Eduardo con su padre. Mientras Victoria ha sostenido que siempre buscó fomentar esa relación, Eugenio ha señalado en distintas ocasiones que encontró obstáculos para compartir tiempo con su hijo.

Con el paso de los años, el panorama cambió por completo. Actualmente, José Eduardo mantiene una relación cercana tanto con Victoria Ruffo como con Eugenio Derbez, además de convivir públicamente con sus medios hermanos y participar en proyectos junto a su padre, dejando atrás una etapa que durante mucho tiempo estuvo marcada por las diferencias familiares.

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