En un nuevo golpe dentro de la investigación por el presunto desvío de recursos públicos, autoridades federales detuvieron en Cancún, Quintana Roo, a Alejandro Mario Álvarez Puga, empresario, abogado y cuñado de la conductora Inés Gómez Mont. Su captura representa un avance importante en uno de los casos de presunto fraude y lavado de dinero más mediáticos de los últimos años en México.

De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, Alejandro Álvarez Puga fue asegurado la noche del 9 de julio sobre el Bulevar Kukulcán, en la zona hotelera de Cancún. Tras su arresto fue puesto a disposición de un juez federal con sede en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur, en la Ciudad de México, donde continuará el proceso correspondiente.

Aunque las autoridades no han detallado oficialmente los cargos que enfrenta, las investigaciones federales lo ubican como una pieza relevante dentro de una presunta estructura financiera que habría utilizado empresas fachada para triangular cerca de 2 mil 950 millones de pesos provenientes de contratos otorgados por el Gobierno Federal.

Según las indagatorias de la Fiscalía General de la República, la red operaba mediante un complejo esquema financiero. El dinero salía de contratos públicos relacionados con servicios tecnológicos para centros penitenciarios federales y posteriormente era distribuido a través de compañías presuntamente fantasma, donde se realizaron más de mil 400 operaciones bancarias con el objetivo de dificultar el rastreo de los recursos.

Las investigaciones también apuntan a que parte de ese dinero habría terminado beneficiando a integrantes de la familia Álvarez Puga, así como a la conductora Inés Gómez Mont, quien desde 2021 enfrenta órdenes de aprehensión por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal.

Mucho antes de que el caso saliera a la luz pública, Víctor Manuel y Alejandro Álvarez Puga construyeron una reconocida firma de asesoría fiscal especializada en outsourcing y estrategias tributarias. Sin embargo, con el paso del tiempo las autoridades comenzaron a investigar a la empresa por presuntas operaciones relacionadas con evasión fiscal y facturación simulada.

La situación legal de la familia cambió por completo en septiembre de 2021, cuando un juez federal ordenó la captura de Inés Gómez Mont y de su esposo, Víctor Manuel Álvarez Puga. Desde entonces ambos permanecieron fuera del alcance de la justicia mexicana, lo que derivó en la emisión de una ficha roja de Interpol para su localización internacional.

Actualmente, Víctor Manuel Álvarez Puga permanece en Estados Unidos, donde enfrenta un proceso migratorio y combate la solicitud de extradición presentada por el Gobierno de México, mientras que Inés Gómez Mont continúa sin ser localizada por las autoridades.

Con la captura de Alejandro Álvarez Puga, las autoridades consideran que el cerco sobre la familia se estrecha aún más, mientras el caso continúa avanzando en los tribunales y sigue siendo uno de los expedientes de mayor impacto por el presunto desvío de recursos públicos en los últimos años.