Después de más de seis años de enfrentamientos legales, Ernesto Zepeda confirmó que finalmente recibió el pago que un juez ordenó a favor suyo en el proceso civil que sostuvo contra la actriz Livia Brito. La indemnización, que supera el millón de pesos, marca un paso importante en uno de los casos más polémicos entre una celebridad y un paparazzi en México.

El fotógrafo explicó que el cheque ya le fue entregado de manera íntegra y que ahora únicamente resta hacerlo efectivo. Aunque reconoció que el recurso ya está en su poder, señaló que parte del dinero será destinado a cubrir los gastos generados durante el prolongado litigio, entre ellos peritajes, honorarios y otros costos derivados del juicio.

Zepeda también reveló que aún desconoce cuánto deberá pagar en impuestos por la indemnización recibida. No obstante, aseguró que el hecho de haber obtenido finalmente el pago representa el cierre de una etapa que implicó un fuerte desgaste económico, emocional y personal.

El paparazzi recordó que durante todo el proceso la defensa de Livia Brito promovió diversos recursos legales para intentar modificar o retrasar la sentencia. Sin embargo, todas esas acciones concluyeron con la confirmación del fallo que la obligó a reparar el daño ocasionado.

A pesar de que el juicio civil prácticamente quedó resuelto, Ernesto Zepeda aclaró que todavía permanece abierto un proceso penal relacionado con presuntas falsedades en declaraciones. Explicó que dicho expediente continúa detenido mientras se resuelve un amparo promovido por la defensa de la actriz.

El fotógrafo aseguró que esta experiencia le dejó importantes aprendizajes, especialmente la importancia de acudir a las instancias legales cuando se considera que se ha cometido una injusticia. Incluso afirmó que, en lo personal, ya otorgó el perdón a las personas involucradas, aunque el procedimiento judicial siga su curso.

Zepeda reconoció que hubo momentos en los que llegó a pensar que nunca obtendría una resolución favorable. Sin embargo, dijo que el apoyo de su familia fue determinante para mantenerse firme durante un proceso que se extendió por seis años.

El conflicto comenzó en junio de 2020, cuando Ernesto Zepeda fotografió a Livia Brito y a quien era su pareja durante unas vacaciones en una playa pública de Cancún. De acuerdo con la denuncia, ambos lo agredieron físicamente y destruyeron su equipo fotográfico tras percatarse de que estaba tomando imágenes. A partir de ese momento inició una larga disputa judicial que incluyó demandas civiles y penales por daño moral, daños materiales y presuntas falsedades en declaraciones.