Bárbara de Regil vivió un gran susto luego de ingerir accidentalmente cloro al confundir una botella con agua dentro de su casa. La actriz compartió el incidente con sus seguidores a través de redes sociales, donde explicó que todo ocurrió en cuestión de segundos y que la experiencia pudo tener consecuencias mucho más graves.

La protagonista de Rosario Tijeras relató que encontró una botella transparente en la cocina y creyó que su esposo, Fernando Schoenwald, la había dejado con agua. Sin sospechar que contenía un producto de limpieza, tomó un sorbo y de inmediato notó que el sabor era completamente distinto, por lo que comprendió que había ingerido cloro.

Tras darse cuenta del accidente, Bárbara acudió de inmediato con un médico para recibir atención de urgencia. Más tarde compartió un video desde el consultorio para tranquilizar a sus seguidores, asegurando que se encontraba estable y agradeciendo los mensajes de apoyo que recibió tras dar a conocer lo sucedido.

La actriz también aprovechó la experiencia para lanzar una advertencia sobre la importancia de identificar correctamente los productos de limpieza. Explicó que, por recomendación médica, estos siempre deben permanecer en envases claramente etiquetados para evitar accidentes domésticos que pueden poner en riesgo la vida.

De acuerdo con especialistas en salud, la ingestión de cloro puede provocar lesiones graves en el organismo. Entre los síntomas más comunes se encuentran dolor intenso en la garganta y el estómago, dificultad para respirar, vómitos, quemaduras internas e incluso alteraciones en el funcionamiento de distintos órganos, dependiendo de la cantidad ingerida.

Las recomendaciones médicas indican que, ante un caso de intoxicación por cloro, no debe provocarse el vómito, salvo que así lo indique un profesional de la salud. Lo más importante es acudir inmediatamente a un servicio médico para recibir el tratamiento adecuado. Si el químico entra en contacto con la piel o los ojos, se recomienda enjuagar con abundante agua durante al menos 15 minutos.

Afortunadamente, Bárbara de Regil confirmó que todo quedó en un gran susto y que su estado de salud es favorable, aunque espera que su experiencia sirva para crear conciencia sobre los riesgos de almacenar productos de limpieza en recipientes que puedan confundirse con bebidas.