Alejandra Jaramillo ya no forma parte del elenco regular de “Siéntese quien pueda” y, aunque Univision no explicó oficialmente los motivos de su salida, la polémica que protagonizó tras la eliminación de la Selección Mexicana del Mundial 2026 quedó inevitablemente en el centro de la conversación.

La controversia comenzó cuando la presentadora celebró en redes sociales la derrota de México ante Inglaterra con mensajes como “Chao, bye bye, sayonara, arrivederci”, además de agradecer irónicamente a los jugadores ingleses que marcaron los goles. Para muchos usuarios, aquello no fue simplemente una celebración deportiva, sino una burla directa hacia el equipo mexicano y sus aficionados.

La reacción en redes no tardó en crecer. Las críticas se multiplicaron, surgieron llamados a boicotear a Univision y distintas figuras del espectáculo cuestionaron públicamente a la conductora. Ante la presión, Jaramillo ofreció una disculpa y aseguró que lamentaba haber celebrado la derrota de México, insistiendo en que nunca tuvo intención de ofender al país ni a su gente.

Pero el capítulo no terminó ahí. Tras confirmarse su salida del programa, la ecuatoriana publicó un mensaje en el que defendió su derecho a expresarse como migrante y residente permanente de Estados Unidos. Jaramillo recordó que vive en un país donde la libertad de expresión está protegida por la Primera Enmienda y sostuvo que apoyar a un equipo de futbol, sin insultar directamente a nadie, forma parte de sus derechos.

“Soy orgullosamente ecuatoriana, migrante y madre”, expresó la presentadora, quien también aseguró que paga impuestos y no tiene problemas con la ley. En pocas palabras, su postura parece ser: una cosa es que sus comentarios hayan provocado una tormenta en redes y otra muy distinta, según ella, que alguien pueda quitarle el derecho a expresar una opinión deportiva.

Mientras tanto, Univision se limitó a anunciar su salida del programa y agradecerle por su trabajo, sin confirmar si la decisión estuvo relacionada con la polémica mundialista. Así, Jaramillo deja el programa en medio de una discusión que divide opiniones: para algunos, simplemente ejerció su libertad de expresión; para otros, sus publicaciones cruzaron la línea de la provocación y tuvieron consecuencias profesionales.