Majo Aguilar puso fin a las especulaciones sobre su vida sentimental y confirmó que su relación con el productor musical Diego Bacter llegó a su fin. Sin hacer drama ni entrar en detalles sobre los motivos de la separación, la cantante aseguró que atraviesa una nueva etapa personal en la que el amor sigue siendo parte de su inspiración, aunque ahora lo haga desde la soltería.
Durante un encuentro con la prensa, previo a su esperado concierto del próximo 13 de noviembre en el Auditorio Nacional, la integrante de la dinastía Aguilar dejó claro que no piensa convertir a sus exparejas en protagonistas de sus canciones. A diferencia de otros artistas que recurren a las llamadas “tiraderas”, Majo aseguró que prefiere escribir sobre las emociones que realmente vive, sin utilizar su música como un espacio para ajustar cuentas o enviar indirectas.
La intérprete explicó que, aunque actualmente no tiene pareja, continúa creyendo en el amor y considera que cada etapa de su vida merece ser contada desde la honestidad. Por ello, descartó por completo dedicar temas de despecho o venganza a Diego Bacter, con quien hasta hace unos meses compartía fotografías y momentos románticos en redes sociales.
La ruptura marca el cierre de un romance que siguió a su relación de tres años con Gil Cerezo, vocalista de Kinky, historia que también manejó con absoluta discreción y sin convertirla en tema de sus composiciones. Majo insiste en que su prioridad es la música y mantener su vida privada lejos de los escándalos.
Además de hablar del desamor, la cantante aprovechó para enviar un contundente mensaje sobre la industria musical. Afirmó que jamás permitiría que alguien intentara imponerle cambios físicos o de imagen para impulsar su carrera y aseguró que siempre defenderá su autenticidad por encima de cualquier presión.

