La espera terminó y Harry Styles confirmó por qué su regreso a México era uno de los acontecimientos musicales más esperados del año. El cantante británico arrancó su residencia de seis conciertos en el Estadio GNP Seguros con un lleno absoluto, reuniendo a más de 65 mil personas en una noche donde la lluvia no fue suficiente para apagar la euforia de sus seguidores.
La velada comenzó con la presentación de Jorja Smith, quien preparó el ambiente antes de que, pasadas las 21:25 horas, el exintegrante de One Direction apareciera en el escenario para desatar una ovación ensordecedora con los primeros acordes de “Are You Listening Yet?”. Poco después, “Golden” convirtió el recinto en un enorme coro, mientras Harry sorprendía al dirigirse en español al público con un sencillo pero emotivo: “Muchas gracias por estar aquí”.
La fiesta alcanzó otro nivel cuando sonó “Watermelon Sugar”. Nadie permaneció en su asiento y el Estadio GNP se transformó en una enorme pista de baile. A lo largo de la noche también interpretó éxitos como “Adore You”, “Music for a Sushi Restaurant”, “Keep Driving”, “Treat People With Kindness”, “Sign of the Times” y “As It Was”, acompañados por un imponente despliegue de pantallas, luces, una extensa pasarela y arreglos con cuerdas que elevaron la experiencia del espectáculo.
La visita de Harry Styles no solo revolucionó el escenario. Durante los días previos fue captado recorriendo distintos puntos de la Ciudad de México, visitando cafeterías, restaurantes y entrenando en el Bosque de Chapultepec, provocando una auténtica fiebre entre sus seguidores. Desde horas antes del concierto, miles de fans llegaron al estadio luciendo atuendos inspirados en diferentes etapas de su carrera, además de intercambiar los ya tradicionales freebies, desde pulseras de la amistad hasta stickers, llaveros, photocards, dulces personalizados y los ya famosos charales dorados, convertidos en un distintivo del fandom.
La residencia de Harry Styles no solo representa un fenómeno musical, sino también un importante impulso económico para la capital. De acuerdo con estimaciones de la Canaco CDMX, los seis conciertos con boletos agotados generarían una derrama superior a los dos mil millones de pesos gracias al movimiento en hoteles, restaurantes, transporte, comercios y centros de entretenimiento.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando el público volvió a adoptar al cantante con el ya clásico grito de “¡Ya eres mexicano!”, al que Harry respondió con un entusiasta “¡Viva México!”, sellando una conexión que confirma por qué el artista mantiene una relación tan especial con sus fans mexicanos. Con cinco presentaciones más por delante, todo apunta a que su residencia quedará marcada como una de las más exitosas que haya recibido la Ciudad de México.



