El pleito entre Imelda Tuñón y José Manuel Figueroa vuelve a subir de tono. La actriz enfrenta una orden judicial para facilitar la notificación de la demanda por daño moral que el cantante presentó en su contra, luego de que, según la representación legal de Figueroa, varios intentos por hacerle llegar formalmente el procedimiento resultaran infructuosos.
La abogada María Díaz, representante del cantante, explicó en Ventaneando que personal del juzgado y del despacho jurídico acudió en distintas ocasiones al inmueble donde reside Imelda, pero se habría impedido su entrada por instrucciones dadas al personal de vigilancia.
Ante esta situación, el juzgado tomó una medida más contundente: ordenó mediante un oficio a la administración del edificio permitir el acceso de los actuarios para que puedan realizar la notificación correspondiente. La medida no implica por sí misma una resolución sobre el fondo de la demanda, sino que busca garantizar que el procedimiento pueda continuar formalmente.
El conflicto se originó por la filtración de un audio en el que Imelda hizo señalamientos sobre un supuesto abuso sexual que José Manuel Figueroa habría cometido contra su medio hermano, el fallecido Julián Figueroa, cuando era menor de edad. Tras la difusión de la grabación, Imelda aclaró que se trataba de una conversación privada, aseguró que nunca pretendió hacer públicos esos comentarios y ofreció una disculpa.
José Manuel Figueroa ha rechazado las acusaciones y, además del proceso por daño moral, existen otros procedimientos relacionados con los señalamientos, los cuales, de acuerdo con la defensa del cantante, se tramitan por vías independientes.
La representante legal de Figueroa también sostiene que las acusaciones habrían provocado un perjuicio a la imagen, reputación y actividad profesional del cantante, aunque señaló que los detalles de la posible afectación económica forman parte de información reservada del proceso.
Por ahora, la atención está puesta en el siguiente paso: que Imelda pueda ser formalmente notificada y que el juicio continúe su curso ante las autoridades. El escándalo, lejos de apagarse, acaba de entrar en una nueva etapa legal.
¿Crees que Imelda debería enfrentar el proceso de frente o la orden judicial ya fue demasiado lejos?
