Vanessa Huppenkothen vivió un auténtico momento de terror mientras manejaba por calles del sur de la Ciudad de México. La conductora de TUDN comenzó a transmitir desde su automóvil al notar que una camioneta roja permanecía cerca de ella y aparentemente realizaba maniobras para impedirle avanzar.

La situación fue subiendo de tono y Vanessa, visiblemente alterada, pidió ayuda mientras seguía al volante. En la transmisión se observa cómo desde la camioneta aparentemente le hacían señas y reducían la velocidad, lo que hizo que la presentadora temiera que se tratara de un intento de asalto o del modus operandi de los llamados “montachoques”.

“Este tipo está loco, pero bien loco”, expresó Vanessa mientras intentaba alejarse del vehículo. El momento más angustiante llegó cuando, ante el temor de que algo pudiera sucederle, lanzó una frase que encendió las alarmas entre sus seguidores: “Si me matan, pues ya sabemos que fue este cabrón”.

El video posteriormente desapareció de sus redes, pero algunos fragmentos comenzaron a circular y provocaron preocupación entre sus seguidores. La historia, sin embargo, tuvo un final afortunadamente distinto al que Vanessa llegó a imaginar.

Horas después, la conductora reapareció para tranquilizar a quienes estaban pendientes de ella y confirmó que se encontraba en casa y fuera de peligro. Agradeció los mensajes y explicó que el incidente no pasó a mayores, aunque no ofreció detalles adicionales sobre lo ocurrido ni confirmó públicamente si presentó una denuncia.

De acuerdo con los reportes difundidos sobre el caso, autoridades capitalinas habrían iniciado la investigación para intentar identificar la camioneta mediante sus placas y reconstruir la ruta que siguió después del incidente. Por ahora, no existe confirmación pública de que se tratara efectivamente de un grupo de “montachoques”, por lo que esa posibilidad permanece como una hipótesis.

Lo que sí quedó claro fue el susto: Vanessa pasó de un trayecto cotidiano a transmitir prácticamente una alerta en tiempo real, convencida de que la estaban siguiendo. Por fortuna, logró llegar a casa sana y salva y el episodio terminó en un enorme susto, aunque dejó abierta una pregunta incómoda: ¿qué habría pasado si nadie hubiera visto aquella transmisión?