Tim Curry, uno de los actores británicos más reconocibles del cine y la televisión, murió a los 80 años. La noticia fue reportada por TMZ y posteriormente confirmada por Reuters, que señaló que el intérprete falleció en su casa de Los Ángeles después de un prolongado periodo de problemas de salud. 

Para millones de espectadores, Curry siempre será el rostro detrás de Pennywise. En 1990 protagonizó la miniserie “It”, basada en la novela de Stephen King, y su interpretación del aterrador payaso se convirtió en una de las versiones más recordadas del personaje mucho antes de que Bill Skarsgård retomara el papel en las películas de 2017 y 2019.

Pero reducir su carrera a Pennywise sería quedarse muy corto. Curry alcanzó el estatus de actor de culto gracias a su inolvidable Dr. Frank-N-Furter en “The Rocky Horror Picture Show”, cinta de 1975 que terminó convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos de culto de la historia del cine.

También apareció en producciones que forman parte de la memoria de varias generaciones, entre ellas “Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York”, donde interpretó al conserje del Hotel Plaza que se cruza con Kevin McCallister, además de “Clue” y “Muppet Treasure Island”. 

La vida profesional de Curry también estuvo marcada por un derrame cerebral que sufrió en 2013 y que limitó su movilidad y sus apariciones frente a las cámaras. Sin embargo, continuó trabajando principalmente como actor de voz y todavía tuvo participaciones en cine; de hecho, recientemente había terminado sus escenas para “Stream 2: Sudden Death”. 

Con su muerte desaparece una figura irrepetible: un actor capaz de pasar del terror al humor, del teatro al cine y de un personaje extravagante a uno capaz de provocar pesadillas. Para muchos, basta escuchar el nombre de Pennywise para que la voz y la sonrisa de Tim Curry vuelvan a aparecer en la memoria.