El pleito legal entre Luis de Llano y Sasha Sokol acaba de subir de nivel. El productor ya fue detenido por incumplir las órdenes dictadas tras la sentencia que favoreció a la cantante y, aunque recuperó su libertad después de cumplir el arresto administrativo, el problema está lejos de terminar. De acuerdo con la representación legal de Sasha, si De Llano continúa ignorando las obligaciones impuestas por la justicia, podría abrirse la puerta a un proceso por desacato que contempla una pena de hasta cinco años de prisión.

Pero ojo, porque aquí está el detalle que puede perderse entre el escándalo: Luis de Llano no fue condenado ahora a cinco años de cárcel. El arresto que cumplió fue una medida de apremio utilizada para presionarlo a acatar una resolución judicial. El escenario de una posible pena de prisión sería distinto y dependería de que se configure el delito correspondiente y del procedimiento legal que siga.

El conflicto volvió a tomar fuerza el pasado 2 de septiembre, cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México detuvieron al productor y lo trasladaron al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social San Fernando.

¿El motivo? De Llano no había cumplido dos obligaciones establecidas después de la sentencia definitiva: ofrecer una disculpa pública a Sasha Sokol y publicar una síntesis del fallo judicial que determinó su responsabilidad civil por daño moral.

Por esas omisiones se ordenaron dos arrestos administrativos de 15 horas cada uno. Después de permanecer alrededor de 24 horas detenido, el productor quedó nuevamente en libertad, pero con las obligaciones pendientes sobre la mesa.

Y el origen de todo este enfrentamiento se remonta a 2022, cuando Sasha Sokol habló públicamente sobre la relación que mantuvo con Luis de Llano cuando ella tenía apenas 14 años y él 39. La cantante posteriormente emprendió acciones legales por daño moral.

El caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que en junio de 2025 confirmó la resolución favorable a Sokol y estableció la responsabilidad civil de De Llano, además de ordenar medidas de reparación, entre ellas la disculpa pública y la difusión de una síntesis de la sentencia.

Ahora el productor tiene nuevamente a la justicia pisándole los talones. La pregunta ya no es solamente si cumplirá con las medidas ordenadas, sino qué podría ocurrir si decide seguir ignorándolas. Porque después del arresto administrativo, el siguiente capítulo de esta batalla podría ser todavía mucho más complicado para Luis de Llano.