A pocos días del asesinato de Farath Coronel, conocido como “El Brujo Mexicano” o “La Diabla”, el escándalo alrededor del vidente sigue creciendo. Mientras las autoridades investigan el homicidio ocurrido el 4 de septiembre en Cuautitlán Izcalli, un antiguo asistente salió a contar una historia que, de comprobarse, mostraría un rostro completamente distinto del personaje que el público conocía.
Ángel Aguilar, de 21 años, aseguró en una entrevista con Javier Ceriani que trabajó para Coronel desde octubre del año pasado y que durante ese periodo habría sufrido presuntos abusos laborales, amenazas y agresiones físicas. Entre sus señalamientos más graves está el supuesto abuso sexual que, según su relato, habría ocurrido después de una ceremonia en la que asegura haber consumido una bebida tras la cual perdió el conocimiento.
El joven también afirmó que Coronel utilizaba amenazas para impedir que sus empleados abandonaran el trabajo y que en distintas ocasiones habría recurrido a la violencia. Incluso mostró supuestas conversaciones de WhatsApp en las que, de acuerdo con la entrevista, aparecen amenazas atribuidas al vidente.
Pero el relato no termina ahí. Aguilar aseguró que los trabajadores tenían que cumplir determinadas cuotas para poder recibir su salario y que llegó a pasar varias semanas sin cobrar lo correspondiente. También afirmó que algunos de los rituales ofrecidos a los clientes eran textos encontrados en internet o elaborados mediante inteligencia artificial.
Entre los episodios que más han causado impacto están sus acusaciones de agresiones físicas. El exasistente relató que supuestamente recibió un golpe en el rostro que le habría provocado problemas de visión y que en otra ocasión habría sufrido una lesión en la pierna con un fragmento de vidrio.
Mientras estas declaraciones sacuden las redes, la investigación por el asesinato de Coronel continúa por separado. El vidente fue encontrado muerto por impactos de arma de fuego en su domicilio de Bosques del Lago y la Fiscalía del Estado de México detuvo a Elías “N”, quien trabajaba como integrante de su equipo de seguridad, señalado como presunto autor material del homicidio.
A partir de ahí comenzó a crecer una ola de versiones no confirmadas sobre una posible discusión entre Coronel y sus escoltas, además de rumores sobre la desaparición de dinero, joyas, armas y una camioneta. Sin embargo, esos señalamientos forman parte de versiones difundidas públicamente y no equivalen, hasta ahora, a conclusiones oficiales de la investigación.
El caso se vuelve todavía más polémico por otros materiales audiovisuales mencionados durante la entrevista de Ceriani, quien aseguró haber investigado durante años al vidente y afirmó contar con grabaciones de presuntas agresiones. Coronel habría reconocido anteriormente aparecer en uno de esos videos, aunque ofreció una versión distinta sobre lo ocurrido.
Así, la muerte de Farath Coronel no solo abrió una investigación criminal: también destapó una serie de acusaciones sobre su vida privada y la manera en que supuestamente trataba a quienes trabajaban para él. Ahora la gran pregunta es cuánto de todo este oscuro relato podrá ser comprobado ante las autoridades y qué nuevos capítulos podrían aparecer mientras avanza la investigación.


