Lo que comenzó como una amistad de infancia terminó convirtiéndose en un romance entre dos integrantes de Kabah, pero María José acaba de revelar que aquella historia de amor tuvo un giro bastante inesperado. En entrevista con Gustavo Adolfo Infante, la cantante recordó entre risas el noviazgo que sostuvo con Apio Quijano cuando ambos eran muy jóvenes y confesó cómo terminó aquella relación.

La Josa contó que conocía a Apio desde que eran niños y que, con el paso de los años, la amistad dio paso a la curiosidad y posteriormente al noviazgo. Según recordó, fue el propio cantante quien un día le propuso intentar una relación y ella aceptó sin demasiadas vueltas.

Pero el romance no tardó en tomar otro rumbo. María José explicó que comenzó a sentir que la relación se estaba transformando y que la dinámica entre ambos era cada vez más parecida a la de dos amigas. Entre faciales, pláticas y convivencia, la cantante sintió que aquella chispa romántica comenzaba a desaparecer.

Y fue entonces cuando soltó la frase que resumió toda la historia: “Se le apagó la flama”. Eso sí, María José aclaró que atracción sí hubo y hasta recordó que Apio le aseguró que ella había sido la única. Con el característico sentido del humor que la acompañó durante la entrevista, respondió que no sabía si aquello era bueno o malo.

Lejos de terminar en pleito, aquel romance juvenil sobrevivió de una manera bastante más amable: se convirtió en una amistad que ambos mantienen hasta la actualidad. María José aseguró que se lleva muy bien con Apio y habló de aquella etapa como un recuerdo de juventud que hoy pueden contar entre risas.

La cantante también aprovechó para reconocer que cuando tenía alrededor de 18 o 19 años veía las relaciones de una manera muy distinta y admitió que fue “muy infiel” durante esa etapa. Hoy, sin embargo, asegura estar feliz junto a su esposo, con quien lleva más de dos décadas de relación.

Así que el romance entre los exintegrantes de Kabah quedó archivado en el baúl de los recuerdos: hubo química, hubo noviazgo, se apagó la flama y, contra todo pronóstico, sobrevivió la amistad.