Luego de semanas marcadas por rumores sobre un presunto problema de salud y una supuesta cirugía cardíaca en Estados Unidos, Luis Miguel volvió a dar de qué hablar. El cantante fue captado durante una visita relámpago a la Ciudad de México, donde habría permanecido bajo un fuerte dispositivo de seguridad para evitar ser visto por el público.
De acuerdo con el reportero Ernesto Buitrón, el intérprete llegó a la capital mexicana en su avión privado y posteriormente se trasladó en helicóptero hasta un exclusivo hotel ubicado sobre Paseo de la Reforma. En el viaje lo habría acompañado su pareja, Paloma Cuevas, además de un integrante de su equipo de seguridad.
Aunque las condiciones climáticas impidieron registrar su llegada, al día siguiente el cantante fue seguido hasta el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde presuntamente participó en la grabación de un nuevo comercial. Según el reporte, Luis Miguel se movilizó en una camioneta blindada y sin placas visibles, mientras un amplio grupo de elementos de seguridad vestidos de civil resguardaba la producción. Hasta el momento se desconoce para qué marca o campaña realizó la filmación.
La visita también incluyó un encuentro familiar. Durante su estancia en el hotel, Alejandro Basteri fue visto ingresando al lugar, por lo que se informó que ambos hermanos aprovecharon la ocasión para compartir una cena privada antes de que cada uno continuara con sus actividades.
Tras concluir sus compromisos en la capital, Luis Miguel abandonó la Ciudad de México con el mismo hermetismo con el que llegó. El cantante salió en helicóptero rumbo al aeropuerto de Toluca para abordar su avión privado, acompañado en todo momento por Paloma Cuevas, dejando atrás una visita tan breve como reservada que vuelve a ponerlo en el centro de la conversación.
